Mistol

Consejos para fregar a mano

Si sueles fregar los platos a mano, echa un vistazo a los siguientes consejos para dejarlos limpios de forma rápida y eficaz.

Consejos para fregar a mano: temperatura del agua

En general, el agua caliente es la más adecuada para fregar, ya que ayuda a eliminar bacterias y a disolver la grasa. El agua debería estar por lo general a unos 45ºC. En la mayoría de los casos, la piel no puede tolerar el agua por encima de 45ºC demasiado tiempo, por lo que para facilitar el proceso lleva puestos guantes de goma para proteger tus manos.

Al enjuagar, la temperatura del agua es igual de importante. Una temperatura más caliente ayuda a eliminar cualquier resto de lavavajillas mano y bacterias de los platos, y también acelera el proceso de secado si colocas los platos en un escurridor. Por otra parte, contribuye asimismo a reducir las marcas de agua.

Eliminar la grasa y la comida incrustada

Los lavavajillas manos presentan tanto extremos polares (atraídos por el agua) como no polares (atraídos por el aceite) que ayudan a extraer la grasa y a eliminarla de los platos. Sin embargo, si estás tratando con gran cantidad de grasa o incluso comida incrustada, la mejor opción no es ponerse a frotar; en realidad es mejor dejar en remojo los platos en una mezcla de agua caliente y varias gotas de Mistol. Pasados un par de minutos, la comida incrustada y la grasa se retirarán fácilmente del plato.

Cómo ahorrar agua

Las mejores maneras para ahorrar agua al fregar los platos son:

  • Evita añadir más detergente cuando desaparezca la espuma. El lavavajillas mano puede seguir siendo eficaz y estar presente aunque ya no haya burbujas.
  • Retira tantas partículas de alimentos como puedas con un papel absorbente antes de colocar los platos en el fregadero.
  • No dejes el agua correr mientras lavas los platos.
  • Evita lavar los platos uno a uno bajo el grifo. Llena el fregadero o un barreño de fregar para ahorrar agua y enjuágalos todos a la vez.

Pasos de fregado

¿Te preguntas cómo fregar los platos? Aquí encontrarás algunos pasos de fregado para facilitarte la tarea.

  1. Llena tu fregadero o barreño de agua caliente.
  2. Añade varias gotas de Mistol al agua caliente. La dosificación adecuada variará en función del lavavajillas mano que utilices.
  3. Retira el exceso de comida de los platos antes de lavarlos.
  4. Lava primero los vasos, los platos y los cubiertos. Deja los platos más grasientos, las cacerolas y las sartenes para el final.
  5. Enjuaga minuciosamente el lavavajillas mano de cada plato.
  6. Deja secar al aire en un escurridor o seca a mano con un paño.
  7. Recuerda lavar cualquier paño de cocina, cepillo o trapo que hayas usado para asegurarte de que estén limpios la próxima vez que friegues los platos.

Usar un escurridor para el secado

Puede tentarte la idea de usar un paño para secar todos tus platos y así guardarlos al momento, pero esta no siempre es la mejor opción. Secar con un paño puede requerir bastante tiempo y esfuerzo en función de la cantidad de platos. Secar al aire en un escurridor a menudo es la mejor opción, ya que permite que los platos se sequen por completo por sí solos antes de recogerlos.

Ten en cuenta que la humedad de los platos goteará sobre tu encimera bajo el escurridor de secado. Si tu escurridor no venía equipado con una base de goma o plástico para recoger el agua, coloca en su lugar una bandeja para horno debajo del escurridor.

Consigue que los platos queden limpios de forma rápida y eficaz con estos consejos para fregar a mano.