Mistol

Cómo lavar los platos

¿Te sientes frustrado/a, tras una comida familiar, de ver cómo se apilan los platos sin saber siquiera por dónde empezar a limpiarlos? Una enorme cantidad de sartenes, platos, vasos y cubiertos sucios que desearías hacer desaparecer por arte de magia. Saber cómo lavar los platos de la manera adecuada puede ahorrarte mucho tiempo y esfuerzo. Por ello, hemos creado una pequeña guía para ti.

¿Qué herramientas necesitas?

Hay varias herramientas que puedes usar para lavar, frotar y secar los platos, como:

  • lavavajillas mano
  • esponjas
  • trapos
  • cepillos
  • estropajos de lana de acero
  • guantes de goma
  • paños de cocina
  • escurridor

Los cepillos con cerdas de nailon a menudo son la mejor opción, ya que suelen acumular menos bacterias. Ten cuidado al usar estropajos de lana de acero con tus platos. Pese a que pueden ayudar a limpiar rápidamente la comida incrustada, también pueden raspar la superficie de tu vajilla y utensilios.

Clasificación previa de los platos

Lo primero que debes hacer es clasificar tus platos en el orden en el que van a ser lavados. Empieza siempre por los platos que estén menos sucios. Esto mantendrá el agua de lavado limpia durante más tiempo. Esto incluye:

  • vasos
  • tazas
  • cubiertos

El siguiente paso es eliminar las manchas y residuos de alimentos en platos y cuencos. Los más grasientos y sucios, como cacerolas y sartenes, deben lavarse en último lugar. Si alguno de los platos tiene comida incrustada o mucha grasa, déjalo en remojo para facilitar su limpieza. Con Mistol basta con dejar los platos en remojo unos minutos para que resulte aún más fácil lavarlos.

A ser posible, retira la comida de los platos después de usarlos y antes de lavarlos. Esto no solamente hace que resulte más fácil limpiarlos, sino que también mantendrá el agua de lavado más limpia y evitará que los restos se depositen en las tuberías y desagüe.

Elección del lavavajillas mano adecuado

El lavavajillas mano adecuado puede marcar la diferencia a la hora de lavar tus platos, así como a la hora de cuidar tus manos. Si tienes la piel sensible, usa un lavavajillas mano más suave, como Mistol Aloe Vera. Gracias a su pH respetuoso con la piel, está recomendado por los dermatólogos.

Agua caliente o agua fría

En la mayoría de los casos se recomienda usar agua caliente al lavar para disolver la grasa y eliminar las bacterias. El agua de lavado debería estar por lo general al menos a 45ºC para obtener un resultado óptimo. Esta temperatura será incómoda para tus manos, por lo que asegúrate de usar guantes mientras estás lavando. Cambia el agua cuando se enfríe y se vuelva sucia.

Dosificación adecuada del lavavajillas mano

Al lavar los platos a mano, puede que te preguntes cuánto lavavajillas mano deberías usar. Esto a menudo se determina en base al tipo de lavavajillas mano que utilices. Si utilizas Mistol, usa 5 ml (1,5 cucharadas) de lavavajillas mano por cada 5 litros de agua. Si debes lavar una sartén especialmente grasienta o con comida incrustada, puedes usar una dosis mayor de 5 ml por cada litro de agua.

Enjuagar los platos

El agua caliente ayuda a eliminar cualquier suciedad, jabón o bacterias que puedan quedar en los platos. También ayuda a que los platos se sequen más rápido, reduciendo las marcas de agua. El agua debe estar ligeramente más caliente que el agua de lavado para obtener resultados más rápidos, aunque a temperatura ambiente también funciona bien.

Secado de platos: ¿secar con un paño o secar al aire en un escurridor?

Lo bueno de secar los platos con un paño es que podrás recogerlos inmediatamente, pero esto puede llevar bastante tiempo. Dejar que se sequen al aire en un escurridor suele ser mejor opción, aunque tendrás que esperar más tiempo para recogerlos.

Limpieza del fregadero y las herramientas de fregado

Cuando termines con los platos, limpia tu fregadero con lavavajillas mano para eliminar las bacterias y la suciedad que puedan estar aún presentes. También deberás lavar tus herramientas de cocina. Para mantener los paños de cocina, las esponjas y otras herramientas de cocina libres de bacterias y gérmenes, cámbialos regularmente.

Ahorra tiempo y esfuerzo al lavar los platos siguiendo estas instrucciones para lavar los platos.